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Psicología y humanidades

Julieta Piastro Behar
Profesora de la Facultat de Psicologia, Ciències de l’Educació i de l’Esport Blanquerna. Universitat Ramon Llull.

Julieta para webHay un saber que hace más humano al ser humano y que, desde sus orígenes, ha servido para orientar su rumbo, se trata precisamente de las humanidades. Un conjunto de disciplinas enfocadas al estudio del pensamiento y de la creación cultural y artística. No nacieron como oposición al saber científico, sino como un saber más específico de lo humano. No son la antítesis de la ciencia, sino un complemento necesario, tanto para garantizar la reflexión ética del propio quehacer científico, como para abarcar el espectro de experiencia y de saber que no alcanzan las ciencias.

Las humanidades proporcionan múltiples vías de acceso a la comprensión de la condición humana y a su compleja subjetividad. Estas nos dan la posibilidad de descifrar el universo simbólico del ser humano y las dimensiones que lo configuran, como el lenguaje, el arte, el mito y la cultura.

El saber de las humanidades representa una gran riqueza para la psicología, porque hay dimensiones de lo humano a las que solo se accede a través de la creación estética y del pensamiento.

La filosofía, por ejemplo, enseña a pensar, a elaborar e interpretar. En muchas ocasiones, el psicólogo se encuentra ante la necesidad de interpretar lo que otro le dice, interpretar una situación o incluso un silencio. Las humanidades son fundamentalmente interpretativas y, en ese sentido, el psicólogo puede complementar su conocimiento con ese saber que le explica, al estilo de Wittgenstein, que un enunciado ha de ser interpretado a partir del juego del lenguaje al que pertenece, a partir del uso, de la costumbre y la tradición y no de la textualidad.

El psicólogo ha de ser capaz de comprender que las palabras de otro están cargadas de una significación que, incluso, al propio enunciante se le escapa, de tal modo, que, si la escucha del psicólogo se complementa con la teoría de la interpretación de Gadamer, puede comprender muchas más cosas que el psicólogo que no sabe qué es la hermenéutica.

La literatura, por ejemplo, puede enseñarle al psicólogo los complejos caminos de la identificación y de la empatía, de modo que le permita experimentar en carne propia la vivencia del otro. A través de la literatura, como explica Amos Oz, el lector puede conocer los amores, los miedos, la ira y los instintos de otros. Y, aunque los personajes sean de ficción, lo que importa es lo que producen en nosotros.

La historia, por ejemplo, puede aportar a la psicología la dimensión social de la memoria que permite comprender y contextualizar las emociones, los deseos, el sufrimiento y el malestar de las personas. Nos ayuda a resinificar el pasado desde la nueva lectura que hacemos de él. Los seres humanos no nos podemos explicar con independencia de los demás que nos rodean, ni aislados de la cultura. La historia nos constituye, pero no nos determina, está viva y siempre expuesta a una nueva lectura.

En un mundo saturado de mensajes e imágenes que atrapan nuestros sentidos, que pretenden dar forma a nuestro deseo, las humanidades nos permiten distanciarnos de él, nos dan palabras para crear nuestra propia significación del mundo y, en esa medida, nos ayudan a posicionarnos más como sujetos que como objetos del devenir.

Son muchas las aportaciones de las humanidades al mundo contemporáneo, a la ciencia y, específicamente, a la psicología. No son una técnica práctica y útil que se aplique con un instructivo, son un saber que implica una forma de vida que se nutre de la filosofía, el arte y la cultura y que, desde esa perspectiva, permite desarrollar una sensibilidad especial para captar lo vivo, para comprender los procesos humanos y para darles respuesta. Por eso, la gran aportación de las humanidades a la ciencia es hacer más humano su saber y más ética su práctica.

 

Dra. Julieta Piastro Behar

Profesora de la Facultat de Psicologia, Ciències de l’Educació i de l’Esport Blanquerna. Universitat Ramon Llull.

22 de Junio de 2015

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